| |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
F1 en Bahrein |
|
|
Formula 1 en Punta Mogotes |
|
|
Cuando en mejores tiempos teníamos Fórmula 1 en la Argentina, los veedores de la FIA llegaban durante el invierno para aprobar -o no- el autódromo, por entonces municipal. Había que talar árboles que se encontraban a 150 metros de la pista, justamente en el autódromo considerado como el más seguro del mundo. El examen era absolutamente exagerado. Claro, era la Argentina, en America del Sur.
Por entonces ya se corría el GP de Holanda en Zandvoort, junto a la playa y con la pista cubierta de arena, según soplara el viento. Allí perdieron la vida el inolvidable Piers Courage y Roger Williamson. Fué en 1970 y 1973. Nadie se quejó. Claro, era Holanda.
Ahora se corre con silencio absoluto de las autoridades -si las hay- en el medio del desierto, con tormenta de arena incluída y con los autos levantando polvo como si fuera spray en la lluvia. ¿Usted tiene idea sobre manejar en un camino cualquiera asfaltado pero cubierto de arena?. Bueno, en un circuito así se corre Fórmula 1. Pero claro, es Bahrein... Los petrodólares alcanzan para todo. Incluso para los grupos mafiosos que dirigen la actividad y que miran la carrera desde los palcos tapizados de oro tomando Cristal -bien helado- mientras los pilotos -los leones del circo- apoyan sus nalgas en el cockpit. Como siempre. |
|
|
La nueva clasifica: entretenida
El nuevo diagrama para las pruebas de clasificación resulta entretenido. Por lo menos en ésta primera experiencia en el desierto. Por lo menos hay siempre varios autos girando, que es en definitiva, lo que el público quiere. La clasificación se puede transformar en más divertida que la propia carrera. Algunos podrán defender al sistema "tradicional" -y puede ser que hasta tengan razón- pero no olvidemos que de la hora para clasificar lo único emocionante -a veces- eran los cinco últimos minutos. Entretanto, hasta ese momento definitorio los pilotos más veloces bostezaban o se dedicaban a una pequeña siesta. Ahora: todo el mundo a la pista durante toda la hora. Y con cuidado porque puede ocurrir cualquier cosa. Si tiene dudas, pregúntele a Kimi. |
|
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
One,
Una opción bien pensada
Carlitos
Legnani, el tipo más laburante que conocí en esta tarea hace
más de 40 años, se dió un gran gusto. Está en
la cúspide, rodeado por sus hijos y con colaboradores de lujo. "Campeones" es
la revista semanal de los tuercas, como lo fue en su época "Corsa".
Oscar Fittipaldi conoce su trabajo como nadie. Y se vende muy bien. Pero
a Legnani no lo paran ni con bolsa mojada. Por lo tanto dedicaron su esfuerzo
para ocupar un nicho (palabra fea, pero de moda) que se produjo cuando
el país (¡cuando no!) se vino en banda.
Hay mucha gente que se interesa especialmente por el automovilismo extranjero
y en la otra época recorría los kioscos comprando revistas importadas
a un precio razonable. De pronto pasó una vez más el tsunami y
lo que valía 7 pesos pasó a valer 50. Hasta la vista...
El nicho, según lo veo, lo va a ocupar "One". Está muy
bien hecha, bien diagramada, buenas fotos, información diversa y sin olvidar
los años anteriores.
Si a usted le interesa lo que ocurre en todo el mundo con el deporte mecánico,
allí lo tiene. |
|
|