"Montoya cree que sigue corriendo en Indy...", ese fue nuestro comentario posterior a cada Grand Prix. Porque su estilo lo llevó a pasarle por arriba a las chicanas, pianitos y algún rival...; a romper el auto contra algo o a seguir viaje por la leca. Nunca se acomodó a una Fórmula totalmente distinta a su personalidad. Recordemos que con su estilo fue campeón de IndyCar en 1999, el más joven de la historia de la categoría y Rookie del Año. En el 2000 ganó las 500 Millas de Indianapolis y se convirtió en figura indiscutible de la popular categoría norteamericana. Después se equivocó. Fue a la F-1.
Allí nunca estuvo cómodo. La F-1 es, por nacimiento una categoría de autos más sofisticados, de pilotos más fashion y de muchas mentiras tradicionales. Allí se corre en fila india -uno detrás del otro- y no se pueden hacer sobrepasos porque alguien dijo que la aerodinamia no lo permite. Así se llegó al momento -que todavía dura- de un dominador en la punta -siempre el mismo- y los demás siguiéndolo un minuto detrás. Nadie pasa a nadie y en las curvas todos se cuidan de todos. Y si hay toques es porque la mayoría corre en la F-1 porque tiene buenos sponsors.
El automovilismo norteamericano responde a toda una tradición: tosco, torpe, sin glamour, lleno de plata bien gastada con un único fin: entretener a la gente. Ruido, diversión, choques espectaculares y un héroe que gana con el auto medio destrozado y con la cola para adelante. Una patrulla de F-16 cruzando la barrera del sonido, bandas de música, papelitos de colores y ya está: ¡The Big Show!.
Juan Pablo Montoya va a correr otra vez para su amigo Chip Ganassi, un gordo simpático dueño del circo, pero ahora en el NASCAR, convertido ya en el mayor negocio automovilístico de USA. Allí no tendrá 19 autos para pegarles. Allí tendrá 44 y a 400 km/h, con peraltes de 30º. Justo para él.
McLaren-España
La información sobre el futuro de Juan Pablo al parecer no le cayó bien a su patrón en el equipo McLaren-Mercedes, Ron Dennis, quien ya decidió que sea reemplazado -desde ahora- por el piloto español Pedro de la Rosa, el tester del equipo. Como se sabe ya está contratado para el año próximo el campeón mundial Fernando "Nano" Alonso. Y olé!...